REDACCIÓN PEEKABOOK 03 DE DIECIEMBRE 2024
Primera página del manuscrito de Lovecraaft
Necronomicón: Fragmentos de la Locura
Prólogo: El Árabe Loco
"De entre todos los textos de saberes prohibidos, ninguno es más temido ni más maldito que el Necronomicón, conocido en algunos círculos como Al-Azif, el murmullo nocturno de los demonios. Escrito en la soledad y la locura por Abdul Alhazred, un místico errante cuya mente fue consumida por visiones de mundos lejanos y criaturas más allá de la comprensión humana, este grimorio ha sido causa de incontables desgracias para quienes lo han poseído. Sus páginas contienen revelaciones que destruyen la cordura, secretos que deberían permanecer enterrados por la eternidad."
"Alhazred, en su vana búsqueda de poder y conocimiento, viajó a los rincones más oscuros del mundo, cruzando el desierto de Arabia y aventurándose en las ruinas de Babilonia, donde encontró fragmentos de saberes olvidados. Fue en la antigua ciudad de Irem, la de los mil pilares, donde los textos más oscuros se le revelaron. Allí, en medio de esas ruinas olvidadas por el tiempo, escuchó los nombres de los Antiguos y escribió lo que ningún hombre debería haber escrito jamás."
Capítulo I: El Pacto de las Sombras
"En los más oscuros rincones de la creación existen seres cuyo poder y conocimiento exceden lo imaginable. No son dioses, como los mortales los entienden, sino criaturas de dimensiones exteriores, cuyos propósitos no pueden ser comprendidos por mentes humanas. Estos Antiguos Primigenios duermen más allá de las estrellas, aguardando el momento de su retorno."
"Yog-Sothoth, el que es el todo en uno, conoce los caminos entre los mundos. Él es la llave y la puerta, presente en cada intersección del tiempo y el espacio. Quien lo invoque, debe estar dispuesto a perderse en los laberintos de la eternidad, pues para los Primigenios, el tiempo es una ilusión."
Fragmento del Necronomicón sobre Yog-Sothoth:
"El tiempo no es una línea, sino un círculo que siempre se cierra sobre sí mismo. A través del rito de la Puerta Negra, los mortales pueden ver fragmentos de lo que ha sido y será. Pero tened cuidado: las visiones traen consigo una verdad que el ojo humano no está hecho para soportar."
Capítulo II: De los Dioses Antiguos y los Primigenios
"Los Dioses Antiguos, a quienes el hombre en su ignorancia ha adorado a lo largo de los milenios, no son sino sombras ante la grandeza de los Primigenios. Estas entidades cósmicas existían mucho antes de que la Tierra misma tomara forma, y cuando los cielos eran aún jóvenes, ya dominaban las estrellas. Cthulhu, cuyo sueño en la ciudad sumergida de R'lyeh provoca terrores en las mentes más sensibles, es solo uno de ellos."
Fragmento sobre Cthulhu:
"Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn... en los abismos del océano descansa, su sueño profundo vigila el ciclo de las estrellas. El día llegará cuando las aguas retrocedan y la ciudad perdida emerja de nuevo. Y entonces, los hombres conocerán el verdadero terror, pues Cthulhu despertará de su letargo."
"Nyarlathotep, el Caos Reptante, camina entre los hombres con mil formas. Es el mensajero de los Primigenios, y su propósito es llevar el caos a dondequiera que se aventure. Aquellos que lo encuentran jamás lo reconocen hasta que es demasiado tarde, pues cambia de rostro como la serpiente muda de piel."
Capítulo III: Hechizos para los Atrevidos
"El conjuro para convocar a los Primigenios no debe ser intentado por el neófito, pues incluso los más sabios entre los sabios han perecido en la locura o el tormento eterno al pronunciar las palabras prohibidas. Solo durante los cielos estrellados de la luna nueva puede llevarse a cabo este ritual. Debe realizarse en un círculo trazado con sangre fresca, bajo el símbolo del ojo que todo lo ve, y debe ser acompañado por el sonido de campanas fúnebres y cánticos de ultratumba."
"Invoquemus Cthulhu a profundis! En el nombre de los olvidados, de los dioses muertos y los que no tienen nombre, llamamos al que duerme bajo las aguas. Que las estrellas tomen su posición, y los cielos tiemblen, pues aquel cuyo nombre no puede ser pronunciado despertará cuando las palabras correctas sean susurradas en la oscuridad."
"Aquel que complete el rito escuchará los susurros de los Antiguos en su mente, y la locura será su único consuelo. El conocimiento que obtendrá es un regalo envenenado, pues los secretos de los Primigenios no están destinados a la humanidad."
Epílogo: La Advertencia Final
"El que posea este libro, el que ose leer sus páginas hasta el final, debe estar preparado para las consecuencias. No hay retorno de los abismos que este texto describe. La muerte puede parecer un escape misericordioso frente a lo que los Antiguos tienen preparado para los mortales que los invocan. Recuerda, lector, que el conocimiento no siempre trae poder, y que el saber puede ser el mayor castigo."
H.P. Lovecraft: El Arquitecto del Horror Cósmico

H.P. Lovecraft (1890–1937) fue un escritor estadounidense de literatura fantástica y de terror, célebre por haber creado el "horror cósmico", un subgénero caracterizado por la insignificancia de la humanidad en un universo vasto y hostil, poblado por fuerzas y entidades incomprensibles. Lovecraft es conocido por sus relatos que forman el llamado "Ciclo de Cthulhu", una mitología de seres antiguos y poderosos que duermen bajo la Tierra y el océano, esperando el momento de volver. Entre sus obras más destacadas se encuentran La llamada de Cthulhu, En las montañas de la locura y El color que cayó del cielo.
El estilo de Lovecraft es distintivo por su uso del lenguaje arcaico y descripciones meticulosas que buscan provocar una sensación de terror existencial. Sus historias suelen desarrollarse en pueblos apartados de Nueva Inglaterra y en escenarios extraños y prohibidos que despiertan en el lector una mezcla de asombro y repulsión. Lovecraft evitaba el terror convencional de la época, centrado en criaturas físicas, y se enfocaba en lo desconocido y lo incomprensible: seres y realidades tan ajenos que los protagonistas suelen perder la razón al enfrentarlos.
Lovecraft tenía una visión pesimista de la existencia. Era profundamente materialista y ateo, lo que le llevó a concebir una cosmovisión en la que la humanidad es irrelevante frente a fuerzas cósmicas indiferentes. En sus cartas y escritos personales, Lovecraft mostraba un pensamiento nihilista sobre la humanidad y el universo, al que veía como un lugar desprovisto de propósito o justicia. Además, sus escritos reflejan las influencias de sus propias fobias y sus ideas sobre la decadencia y la degeneración, aunque su visión era también problemática por sus prejuicios raciales, que han generado críticas a lo largo de los años.
A pesar de ser poco conocido en vida, Lovecraft ha llegado a ser considerado uno de los autores más influyentes en el género de terror. Su estilo y mitología han inspirado a innumerables escritores, cineastas y artistas, y su legado sigue siendo un pilar de la literatura de horror y ciencia ficción, dejando una marca perdurable en la cultura popular.